Psicóloga mi vocación, Gijón mi destino


Psicólogos de diferentes escuelas, cada vez más, abogan por un eclecticismo que les lleva a utilizar las herramientas psicológicas necesarias, todo con tal de adaptar la terapia al paciente y que la ayuda sea lo más eficaz y rápida posible.

Pacientes, o clientes, según el enfoque que utilicemos, podemos ser todos y, desde luego, lo recomiendo. Siempre pensé que la mejor forma de ayudar a los demás es primero ayudarse a uno mismo, y así lo hice cuando acudí a terapia en 2007.

Ser sensible no es ser débil


Sensible significa capaz de detectar, apreciar o reaccionar emocionalmente ante algo, lo que hagamos con ese algo ya es otra historia. Antónimos de sensible son: insensible, cruel, dañino, impasible, inhumano.

¿Crees que es más fuerte el que es más inhumano? ¿no verdad? desde luego no estaríamos hablando de la verdadera fortaleza humana, sino de una "fortaleza" robótica, artificial, incluso hablaríamos de psicopatía, de falta de sentimientos y de consideración hacia los demás, más bien estaríamos hablando de maldad.

Pero volviendo a lo que nos ocupa, a la verdadera fortaleza, a esa sensibilidad humana, vamos a considerar a partir de ahora a la sensibilidad como un radar.


Todos tenemos sensibilidad, ese radar que puede detectar estímulos, tanto externos como internos. Digamos que este radar capta mucha información necesaria para una buena toma de decisiones y para reaccionar al medio de la forma más adecuada, para ti y para los demás. Pero ¿cómo está la salud de tu radar?


El psicólogo es para cuerdos


Que no te engañen, el psicólogo no es para locos, sino para cuerdos. Ya sabemos lo relativo que es el término "loco" y el mal uso que se le da, pero lo que es cierto es que todos tenemos una neurosis, digamos cierta tendencia a un comportamiento menos sano y que aparece con más probabilidad en momentos difíciles de nuestra vida o cuando más estresados estamos.