Cómo recuperar la confianza en mí


Los psicólogos que estudian la confianza saben que está íntimamente ligada a la "autoeficacia", el juicio positivo de nuestra capacidad para actuar.

La autoeficacia es específica, uno no se siente eficaz para todo, depende de la tarea de la que se trate. Pero la autoeficacia no es lo mismo que nuestras capacidades reales, sino lo que creemos que podemos llegar a hacer con ellas. Esto se traduce en que tener la capacidad no es suficiente, también hay que creer en ella para poder sacarle el máximo aprovechamiento. Tener capacidad sin creer en ella no nos sirve para tanto.

La confianza es una de las bases en las que se apoya la motivación, por eso es muy importante aumentar la confianza, será la mecha que encienda la motivación. La capacidad para automotivarse es una de las grandes habilidades de la inteligencia emocional.

Para aprender a motivarse hace falta, en primer lugar, recuperar esa confianza en uno mismo, si no, es mucho más difícil que funcionen otras estrategias, porque quizá ni siquiera se intente.

Pero ¿Por qué perdemos la confianza en nosotros mismos? Vamos a ver algunas causas de la pérdida de confianza.

Cuando nos proponemos algo que luego incumplimos podría ser una de las causas de pérdida de confianza. Cambiar o mejorar algo en nosotros requiere de un esfuerzo. En ocasiones aparecen dificultades, si aquí enseguida tiramos la toalla, el coste para nuestra confianza puede ser grande y no siempre lo pensamos. Una parte de nosotros se quedará con la expectativa de aquello que la otra parte le prometió.


Tan sólo podríamos imaginar que alguien nos promete una mejora en nuestra vida y luego la incumple, ¿cómo nos sentiríamos? Esa persona perdería nuestra confianza ¿verdad?. Pues así mismo ocurre dentro de nosotros muchas veces.

Esta dinámica mantenida en el tiempo hace que al final no nos tomemos en serio. Pero lo peor es que terminemos confirmando los peores pensamientos hacia nosotros, esas críticas destructivas totalmente inciertas, aunque nos las creamos.

Todas las personas tienen habilidades y cosas que puede ofrecer al mundo, se trata de lo que hoy en día se habla tanto en el ámbito empresarial y en la búsqueda de empleo: ponerse en valor. 

Cuando creemos en nuestra capacidad para algo en concreto, eso nos motiva a trabajar más duro y durante más tiempo, digamos a perseverar, a pesar de las dificultades. Esta es la clave de la mejora.

Y ahora te voy a decir una cosa que te va a ayudar mucho y es que no debes perder tu propia perspectiva. Frecuentemente estamos pendientes de lo que hacen los demás y muchas veces nos compararnos con ellos. No hay nada más corrosivo para nuestra autoestima, precisamente porque las conclusiones que sacamos suelen ser muy arbitrarias, sin saber ni siquiera las horas y el esfuerzo que a esa persona le ha llevado a conseguir ese nivel de desempeño.

La única comparación que se permite, si quieres de verdad aumentar la confianza en ti, es la que tiene lugar contigo mismo. Compara tu desempeño en diferentes momentos, ponte objetivos y observa qué pensamientos y conductas te llevan a obtener mejores resultados en esa tarea.

Se hizo un estudio de sesenta años de duración en el que se siguió desde la infancia hasta la jubilación a más de mil personas con un cociente intelectual alto. El estudio demostró que quien poseía una mayor confianza en sí mismos en sus primeros años, cosecharon también mayor éxito en su carrera profesional.

Las personas con confianza en sí mismas son las que se hallan más dispuestas a asumir el riesgo de expresar y denunciar los problemas y las injusticias que los demás sólo se atreven a eludir o mencionar en voz baja.


Parece que el coste de no trabajar esta autoconfianza es grande, merece la pena coger el hábito de sólo compararte contigo mismo, de hablarte de una forma amable, teniendo en cuenta tu gran valor como persona y de apostar por ti esforzándote, porque sabes que, con práctica, puedes aprender cosas y hacerlas mejor.

Así es que hoy comienza un nuevo día en el que estás aprendiendo a ponerte en valor, pero no tires la toalla, recuerda que se trata de esfuerzo y perseverancia.