Autoestima y autoconocimiento


Hay una razón fundamental por la que es necesario conocerse, y es que si no sabemos qué recursos tenemos y cuáles son nuestras debilidades no podremos ni defendernos ni querernos. No sé dónde vi yo una frase que decía "si te conoces te amas", pues se trata de esto.

Hay cuatro zonas fundamentales a tener en cuenta:

1. A plena luz: lo que sé sobre mí y lo que muestro a los demás.
2. La zona ciega: lo que no sé sobre mí pero que los demás conocen.
3. La cara oculta: lo que sé sobre mí que escondo a los demás.
4. El desconocido: lo que ni yo ni los demás conocemos de mí (el inconsciente).

La zona que más sorprendente me resulta es la última, las otras zonas tienen alguna ruta por la que se puede llegar más "fácilmente", pero la gran zona desconocida, lo que ni yo ni los demás conocemos de mí, ese es el gran reto cada día en mi trabajo. Los sueños, por ejemplo, nos revelan cosas muy interesantes y nos ayudan a tomar conciencia de eso que ya estaba ahí queriendo salir pero no lo escuchábamos.

Nos podemos acercar a esa zona desconocida también haciendo cosas nuevas y probándose uno a sí mismo, esta será la única forma de demostrarnos todo eso que somos capaces de hacer y que suele ser mucho más de lo que pensamos. Salir de tu zona de confort y enfrentarte a situaciones que están al límite de tu rutina y tu desarrollo es algo que fuerza las puertas de tu propia evolución, algo que cuesta, que se sufre, pero que finalmente obtienes tu recompensa, y es salir con una mayor fortaleza ante la vida.

La cara oculta es otra zona muy interesante, lo que sé sobre mí que oculto a los demás. Son muchas las ocasiones en las que he visto que una persona tenía miedo a enfrentarse a ella creyendo que lo que había dentro era algo horrible, y lo que ha descubierto es que es algo tan tierno como su propia vulnerabilidad.

Para la zona ciega, lo que no sé sobre mí pero que los demás conocen, te voy a proponer un ejercicio:

1. Escribe en un papel 5 cosas buenas de ti y guárdalo. 
2. Piensa en 5 personas de confianza que te conozcan y pídeles que escriban en un papel 5 cosas tuyas buenas.
3. Una vez que tengas reunidos todos los papeles reflexiona sobre lo que han puesto y observa si hay cosas que coinciden con las que tú apuntaste en tu papel.

Realmente recibir de los demás un reconocimiento de cosas positivas que tenemos activa en nosotros un motor, el de nuestra propia autoestima, es un ensayo para aprender a querernos antes de que lo hagan los demás.

Y sobre la primera zona a plena luz, lo que sé sobre mí y lo que muestro a los demás, sólo puedo decir que la proveches y la ofrezcas al mundo, porque el último fin de todas nuestras cualidades es compartirlo con los demás, dar lo que somos, mostrarnos con lo bueno y con lo malo, ayudar y ofrecer nuestro granito de arena al mundo, esa es la verdadera felicidad y sentido de la vida.


Sello personal


Hoy quiero compartir contigo una reflexión que últimamente tengo presente y es que, lo que hacemos y los papeles que desempeñamos en la vida, sólo podemos hacerlo desde nuestra forma de ser y nuestro estilo, por eso es tan importante conocer nuestras mejores capacidades para fomentarlas y ofrecerlas al mundo.

Por ejemplo, en el ámbito profesional se ejerce de una forma u otra dependiendo en gran medida de este factor, y las protagonistas son tus propias fortalezas, por eso bien merece la pena conocerlas.

Voy a poner un ejemplo con la música porque creo que es muy representativo para lo que quiero explicar. Una persona puede ser una brillante estudiante de piano e incluso especializarse en jazz, tener una ejecución perfecta y una soltura impresionante a la hora de improvisar, sin embargo, no transmitir, no traspasar sus emociones, estilo y forma de ser a través del instrumento, de manera que lo que transmite no tiene alma.

El alma, el corazón que una persona pone en lo que está haciendo es lo que llega realmente en la comunicación, lo que hace que las emociones del oyente se muevan.

Este sello personal es el que hace que un profesional llegue a la excelencia, que no se quede sólo en una correcta praxis sino que es capaz de mejorar el ámbito en el que se mueve, es capaz de activar y transmitir a los demás su entusiasmo, es capaz de dejar su sello personal.

Todos tenemos un buen conjunto de cualidades que podemos optimizar, y no hace falta saberlo todo en una materia ni tampoco hacer una ejecución perfecta de nuestro trabajo pero sí ponerle alma a todo lo que hacemos.

Voy a poner otro ejemplo que creo va a completar el panorama que quiero presentar con este post. 

Un profesional de cualquier ámbito, al principio, puede que se guíe ciegamente por los libros de los que ha estudiado su especialidad, sin embargo, en el mejor de los casos, lo deseable es que, con el tiempo, termine asimilando los conocimientos adquiridos de tal manera que consiga construir un traje a medida, que le lleva a poner su marca o sello personal a todo lo que hace, transcendiendo todo cuanto aprendió y mejorando así, con su experiencia, el saber de la materia de la que se trate. 

Y todos, absolutamente todos, podemos hacerlo, cada uno a nuestro estilo, cada uno en nuestro ámbito de actuación.

Esa es la manera en que se han hecho los grandes avances en nuestra ciencia, tecnología y en el ámbito del arte. Se trata de fomentar una humanidad más humana, se trata de desarrollar nuestras mejores capacidades como humanos, se trata de mirar a la cara al otro de verdad, preguntarle qué necesita y hacer, desde nuestro trabajo, que su necesidad quede cubierta.

Así es que te invito a sacar lo mejor de ti y a buscar tu bienestar con esta cita del libro Focus de Daniel Goleman:

"Cuando nos sentimos bien nuestra conciencia se expande desde nuestro foco egocéntrico habitual, centrado en el "mí", hasta un foco más inclusivo y cordial, centrado en el "nosotros"."

Para seguir mejorando el grado de bienestar en tu vida y ofreciendo lo mejor de ti te acompaño a dar estos pasos:

1. Valora tu grado de bienestar en este momento de tu vida.
2. Dialoga contigo mismo y recuerda qué es para ti lo importante, escríbelo en un papel.
3. Determina en qué ámbito de tu vida querrías hacer cambios.
4. Planifica, toma decisiones y actúa.


Conseguir metas



¿Qué es lo que sientes cuando subes a la cima de una montaña? seguramente plenitud, satisfacción de haberlo conseguido y serenidad.

Todos tenemos un instinto de superación, es la gasolina que nutre el motor de nuestra vida. Puede que haya épocas en las que te sientas estancado pero si buscas en tu interior siempre encontrarás cosas que te gustaría hacer y lograr.

Las cosas que más te gusta hacer provocan que te concentres en ellas y les dediques toda tu atención y cariño para hacerlo bien. Esto conlleva también una parte de esfuerzo y organización, que quizá no nos guste tanto, pero es la única manera de que todo esté preparado para disfrutar.

Uno de los obstáculos que solemos encontrarnos a la hora de proponernos una meta es el miedo al fracaso, entonces nos buscamos toda clase de excusas para que no parezca que es esa la razón, sino que no tenemos tiempo, o que es algo fuera de nuestro alcance en algún sentido.

Pero si algo lo queremos de verdad y es factible y realista sólo nos queda entretejer un buen plan. Vamos a tener que salvar muchos obstáculos por el camino, en muchas ocasiones los que nosotros mismos nos pondremos, pero cada uno de ellos encierra un gran aprendizaje y es necesario superarlos, esa es la clave del aprendizaje y el disfrute del proceso. 

Imagina un video juego, por ejemplo, Super Mario Bros, en el que tienes que enfrentarte con diferentes monstruos para liberar a alguien, y por el camino debes recargar las pilas recogiendo puntos, el propio juego se encarga de reforzarte con los puntos si lo vas haciendo bien. De la misma manera debemos hacer un plan específico con los siguientes pasos:

Apunta - Divide - Diversión - Premio - Flexibilidad

1. Apunta en un papel tu meta, lo más específica y concreta que puedas.
2. Divide esa meta en pequeñas submetas. Que no sean ni demasiado fáciles ni demasiado difíciles.
3. Incluye en este plan los tiempos de descanso y diversión, será la gasolina para seguir el camino, imprescindible.
4. Cada semana prémiate por los logros conseguidos.
5. Incluye por último la flexibilidad y los reajustes necesarios que debas hacer cada semana.

Está claro que para conseguir algo tenemos que renunciar a otras cosas, pero si somos nuestros mejores entrenadores ganaremos.

Uno de los monstruos a los que tendremos que enfrentarnos en nuestro video juego particular serán las diferentes emociones que aparecerán en el proceso, una buena autorregulación emocional será clave en nuestro éxito.

Tenemos que aprovechar: 

1. El enfado y la frustración para coger energía y seguir adelante. 2. La tristeza para descansar, reposar y reflexionar.
3. El miedo para estar atentos a la submeta del día.
4. La aversión para rechazar las distracciones que aparezcan.
5. La alegría para celebrar lo conseguido al final de la semana.

Entrenar nuestro autocontrol de una forma sabia será la clave de nuestro éxito, la clave para superarnos a nosotros mismos día a día. 

Espero que este post te haya llenado de motivación y concentración hacia tu meta. 

Aquí comparto la última entrevista en @DeHoyNoPasa, TPA, con el Doctor Alain Fernández.