Agorafobia y tratamiento


- Cada día al atardecer me pongo melancólica, aumenta mi ansiedad y me pregunto cuándo conseguiré salir de casa sin decirme: "me va a dar un ataque de ansiedad, si salgo a la autopista debo tener ya preparado el plan para escapar de la situación". Dando por hecho que me va a pasar dedico mucho tiempo pensando en el plan de escape, realmente es como un amuleto para mí. -

Esto es de lo que suele quejarse una persona que padece de agorafobia, un trastorno de ansiedad que consiste en tener miedo a situaciones o lugares públicos cuya evitación es difícil o embarazosa.

Realmente la persona llega a creer que esa clase de pensamientos sobre cómo escapar los necesita como si de un amuleto se tratase, aunque son parte de lo que está manteniendo el problema. La anticipación de pensamientos negativos como que va a ocurrir un ataque de ansiedad, es la forma en que la persona se autosugestiona e hipnotiza para que el problema siga estando presente. La realidad es que la persona es la que comienza y mantiene el problema sin saberlo. Por esta razón una de las técnicas eficaces que pueden servir para su tratamiento es la hipnosis, compensando la autosugestión, pero en negativo, que ya la persona se hace y precisamente para comenzar con una exposición a la situación temida de forma gradual y virtual, antes de pasar a la acción.

Algunas personas acuden a la consulta con el único objetivo de hacer desaparecer este problema, y volver a la vida que conocían antes de esto. Lo que ocurre es que este trastorno de ansiedad suele provenir de una forma particular de gestionar las propias emociones que da lugar a estos síntomas. El trastorno de ansiedad son los síntomas con los que se manifiesta un problema de falta de gestión emocional.

Lógicamente si lo único que la persona quiere es hacer desaparecer los síntomas, lo puede conseguir básicamente con terapia cognitivo-conductual y en no mucho tiempo, sin embargo, frecuentemente la persona descubre durante la terapia cuál es el origen de estos síntomas, qué forma de gestionar sus propias emociones y qué características de su propio carácter son las que originan el problema. Un gran paso es resolver los síntomas, pero si no se trabaja el origen podrían manifestarse en el futuro estos mismos síntomas o bien otros diferentes.

El hecho de que la persona sólo quiera tratar los síntomas y a poder ser rápidamente, ya nos dice algo sobre la forma de ser y por qué el problema continúa existiendo, no obstante los objetivos serán los que la persona se proponga, pero ya intuímos que uno de los temas importantes a tratar será la autoexigencia y la comprensión que la persona tiene de sí misma.

Te propongo ahora que te adentres en esta relajación mental construyendo tu paisaje interior, será tu refugio y te ayudará en momentos de ansiedad, muchas veces las emociones no son lo que parecen y además pueden cambiar, puedes cambiarlas, ¡prueba y verás!

Audio de relajación: tu paisaje interior