Inteligencia emocional 12: ¿Qué desea?


Nuestra mente tiene dos sistemas fundamentales, uno es el zoom, es decir, tenemos la capacidad de concentrarnos en algo y aislar nuestra atención de lo demás para rendir de forma óptima en una tarea, y también tenemos la capacidad de ampliar el foco de nuestra atención para observar todo cuanto acontece a nuestro alrededor.

El otro sistema fundamental es el ascendente y el descendente, este último se refiere a la actividad que controla e impone sus objetivos, es de origen neocortical, por otra parte el sistema ascendente se refiere al funcionamiento involuntario y automático, impulsivo e intuitivo, se ocupa de llevar a cabo nuestras rutinas habituales y guía nuestras acciones, es de origen subcortical, de las zonas más inferiores de nuestro cerebro.

Este último sistema ascendente y descendente tiene una gran relevancia para dirigir nuestra vida, nuestros objetivos y deseos.

Imagina ahora lo que quieres hacer en tu vida, las cosas que te gusta hacer, lo que te ilusiona y estimula tus sueños. Será muy importante que nuestro sistema descendente, voluntario y que proviene de la zona neocortical, la que planifica y tiene la capacidad de autoconciencia, tenga un papel fundamental que nos marcará nuestra capacidad de acción, nuestros recursos y, por tanto, lo que es posible y realista dentro de unos límites sensatos para nosotros.

A continuación, dentro de los límites realistas que nos marca el sistema descendente, damos rienda suelta al sistema ascendente, el que proviene del funcionamiento subcortical, a nuestra imaginación, a lo que las tripas dicen, a un pensamiento fluido, creativo, donde no tiene cabida el juez y el crítico interior, al menos no en este momento, cuando nuestra mente está en calma es cuando estamos en disposición de dejar que este sistema fluya.

Después de esta explicación vamos a la parte práctica, si no se quedará en mera teoría que no servirá para mucho. Te propongo que hagas el siguiente ejercicio, escuchando el audio. La semana anterior hemos creado nuestra morada interior, pues bien, ahora lo que vamos a hacer es una aplicación práctica profundizando en esta morada, en la pantalla que colocamos en el salón, enfrente de ese cómodo sillón.

Ya sabes que en primer lugar deberás hacer una relajación física, sin audio sería lo ideal, pero si no con el ejercicio 6, y a continuación pones el audio de hoy, de manera que el cuerpo y la mente estarán ya en calma y praparados para este ejercicio, que consiste en proyectar en esa pantalla los deseos que fluyan desde lo más profundo de ti, dejando que desde el sistema ascendente todo aflore libremente, tus sensaciones desde las tripas hasta el corazón, en esa pantalla puede que se vayan dibujando algunas cosas pero, aunque sea tímidamente al principio, no importa porque tenemos una semana entera para repetirlo cada día y dejar que todo se dibuje a su ritmo.

Ejercicio 13: la pantalla de los deseos

Inteligencia emocional 11: la intuición


Necasito una caja de herramientas, me dije el otro día mientras intentaba acceder a una cinta de embalar, para lo cual necesité sacar absolutamente todo de aquella caja, pero bueno pasado lo peor enseguida se me olvidó.

Dos días después caminaba de vuelta a casa, ya había hecho todos mis quehaceres y estaba relajada, al pasar por un bazar mis ojos me llevaron a leer todas las palabras que contenía el cartel: ropa y complementos, menaje de la casa, juguetes, ferretería, carpintería, informática..., ferretería leí de nuevo, mis ojos me llevaban una y otra vez a esa palabra mientras yo pensaba que ya lo había hecho todo y sólo tenía que caminar tranquilamente hacia casa, qué tontería leer una y otra vez ese cartel, me dije, sin embargo, ya sabía que estas cosas me habían pasado otra vez y era porque una parte de mí me estaba señalando algo, entonces llevé mi atención al estómago para comprobar si notaba que tenía alguna correspondencia o eran tonterías mías, y en ese mismo instante me acordé de que quería comprar una caja de herramientas, ¡eureka!, fantástico salí de allí con una maravillosa caja de herramientas y por fin pude poner todo en orden para que fuera más cómodo acceder a una cinta de embalar y a cualquier otra cosa que necesitara de allí.

Es como si dentro de nosotros hubiera un apuntador, como en el teatro, y este apuntador se encarga de hacer la lista de cosas y va coordinando a las partes implicadas para que se lleve a cabo.

La ínsula es una parte de nuestro cerebro ubicada detrás de los lóbulos frontales, tiene la función de monitorizar nuestros órganos internos, esta parte cartografía nuestro cuerpo interior, actúa como centro de control de las funciones viscerales, enviando señales, pero no sólo se conecta con nuestros órganos, sino que de ella depende también la percepción de cómo nos sentimos. De alguna manera lo que hace es simplificar nuestras decisiones vitales y orienta nuestra atención hacia opciones más inteligentes, así cuanto más adecuadamente interpretemos esos mensajes, mejor será nuestra intuición.

Pues bien, si nos fijamos en el suceso de más arriba podemos ver cómo mi decisión de comprar una caja de herramientas se grabó en mi cerebro, y mi apuntador hizo bien su trabajo apuntándolo en la lista de deseos, el resto de mi cuerpo y mi mente lo único que hicieron es obedecer a esa decisión, luego tan sólo tuve que dejarme guiar pues el mecanismo ya se había puesto en marcha aunque yo hubiera olvidado que quería comprar una caja de herramientas.

Pero me pregunto en cuántas ocasiones tomamos decisiones importantes para nuestra vida y años más tarde seguimos funcionando de forma automática con esa misma decisión, aunque ya no sea lo mejor para nosotros y lo que mejor se adapte a nuestra mueva situación, por ejemplo, nuestro novio acaba de dejarnos y decidimos que ya nadie nos hará jamás daño de ese tipo, con lo cual todo nuestro organismo se dispone a obedecer, cerrando así las compuertas para que nadie pueda acceder a nosotros más de lo que quisiéramos. Eso sí, en esta decisión, si no se han hecho matices de ninguna clase, se va a tomar al pie de la letra, y puede que nos afecte incluso en relaciones de amistad, estando menos abiertos y dispuestos a implicarnos, y desde luego si aparece la persona apropiada para comenzar de nuevo una relación, esta decisión, si no se hace consciente, puede perjudicarnos mucho más de lo que quisiéramos.

El mecanismo de la ínsula, por otra parte, tiene un gran potencial que podemos aprovechar, por ejemplo, nos puede ayudar en nuestro trabajo, a planificar y a crear, en concreto tiene una gran relación con la creatividad, se trata de tener un objetivo que se quiera conseguir, siempre que sea realista por supuesto, se deja ese mensaje en la mente, cual correo electrónico que acabamos de enviar, y la mente en nuestra vigilia y en nuestros sueños se encarga de fabricar ideas en relación a lo que queremos, eso sí, es un mecanismo que no se puede forzar, más bien hay que dejar que afloren con libertad todas las ideas y que se vayan relacionando unas con otras, sin censura, sin ese juez interior que dice lo que vale y lo que no. Y de esta forma más pronto que tarde de repente tenemos una idea que se nos antoja fantástica.

Este es el mecanismo que yo practico al escribir cada semana en este blog, y desde luego os puedo decir que funciona, pero hay que entrenar, y esta es una buena forma de trabajar la inspiración. Espero que os resulte, para ayudaros os dejo aquí el siguiente ejercicio de entrenamiento en atención, hoy vamos a crear nuestra morada interior.


Ejercicio 12: la morada interior



Vacuna contra el prejuicio



Uno de los libros que más me impactaron en mis tiempos de estudiante fue El animal social de Elliot Aronson, comprendí algunas de las claves de nuestra conducta en grupo, sobre todo cuando aquel día tuve la oportunidad de oír un relato escalofriante:

- Ese sitio parecía tan perfecto cuando oía hablar de él y estaba tan deseosa de encontrar una nueva familia que necesité ir allí y conocerlo de primera mano. 
Llegué de noche y me recibió un chico muy amable, me enseñó  la habitación donde dormiría mientras durara mi estancia de fin de semana como visita externa. Fui conociendo en esos días su escrupuloso y rígido sistema, excesivamente jerárquico, y su alimentación deficiente, poco a poco fui hablando con algunas de las personas que no estaban realizando trabajos en el campo y en la construcción de nuevas casas, y la verdad es que hablaban diferente y tenían una serie de creencias mágicas que no entendía muy bien, pero una de las cosas que sí me quedó muy clara aquel fin de semana, a la vista de mi curiosidad, es que había mucha más información a la que poder acceder, aunque tendría que esperar porque esa información sobre ellos no la daban fácilmente, sino sólo una vez que hubieras demostrado tu lealtad al grupo, sólo entonces serías merecedora de esa información.

Este es el comienzo de captación por parte de una secta, una vez pasada la primera prueba de confianza, que te hace sentir más que nunca una persona especial y con una misión importante, comenzarían las técnicas de adormecimiento mental, corporal y social, son los pasos que sigue la aplicación de una manipulación coercitiva
.

Una de las cosas que resultaban más impactantes era comprobar que en las mentes de las personas sometidas a manipulación aumentaba toda forma de estereotipo, prejuicios y creencias irracionales, dando lugar a un segregacionismo tal que la frase clave y representativa era: "o estás con ellos o estás con nosotros".
 

Una de las mejores vacunas contra la manipulación, ya sea coercitiva o cotidiana, es la información y el conocimiento, y esa ha sido mi motivación a la hora de sacar este estracto del libro citado más arriba:

"Una definición operativa de prejuicio: es una actitud hostil y negativa hacia un grupo distinguible basada en generalizaciones derivadas de información imperfecta o incompleta.
La persona de prejuicios muy arraigados es prácticamente inmune a toda información que discrepe de su estimado estereotipo. Estereotipar consiste en asignar características idénticas a cualquier persona de un grupo, sin considerar las variaciones reales que se dan entre los miembros de ese grupo.Los estereotipos no se construyen principalmente sobre experiencias válidas sino que se forman a partir de rumores e imágenes confeccionadas por los medios de comunicación, o se generan en nuestra cabeza como medio de justificación de nuestros propios prejuicios, y de nuestra propia crueldad.
Algunas investigaciones han señalado que las atribuciones relacionadas con el género pueden ser un arma de doble filo. Kay Deaux y Janet Taynos han demostrado que el sesgo puede darse en las dos direcciones; es decir, de los hombres se espera que tengan éxito pero, si fallan, se les trata con más dureza que a las correspondientes mujeres."
El animal social. Introducción a la psicología social. Elliot Aronson. Alianza Universidad. 1975

Un libro con su primera edición en 1975 que continúa siendo vigente en la actualidad. 

La segunda parte de esta vacuna es la experiencia propia, saber las cosas por uno mismo, una buena forma de practicar la inteligencia emocional, la atención, la voluntad y la conciencia con el ejercicio de hoy.

Recuerda que primero debes hacer la relajación física, si quieres utilizando el ejercicio 6, y luego ya estará tu cuerpo en disposición de hacer este ejercicio de relajación mental, que podrás repetir cada día de esta semana para entrenar bien tu mente.

Ejericicio 11: la fruta más rica que hayas probado


Dónde van los deseos


Solemos tener muchos deseos, quizá van cambiando según las diferentes épocas de nuestra vida, otros a lo mejor continúan siendo los mismos, con gran perseverancia, deseamos pequeñas cosas y grandes cosas, para nosotros, para los demás, y suelen ser abundantes, todos metidos en un baúl y lanzado al mar creyendo que alguien los tiene que descubrir para ayudarnos a que se hagan realidad, seguramente deseos mezclados, sin ordenar, sin definir, sin pensarlos de forma realista, como si la realidad fuera a hacerlos desaparecer, como si deseo y realidad fueran dos cosas opuestas.

Cuanto más lejos mandamos ese baúl, cuanto menos merecedores nos sentimos de descubrirlo nosotros mismos, más se ocultan en las profundidades de nuestro interior, como si no estuvieran, como si no fueran posibles, y entonces comenzamos a ver los deseos cumplidos de los demás con gran admiración, sí es justo eso que llaman envidia, bendita envidia que nos trae recuerdos de aquel baúl nuestro, esperando a que lo descubra la persona más especial para ti: tú.

Si te atreves a abrir el baúl, recuerda que primero debes ordenar los deseos, ver los que son más factibles y los que lo son menos, y decidir los que más beneficios te pueden reportar, los que tienes más cerca para poder conseguirlos y eso motivarte en el comienzo de este camino.

¿Te atreves?

Y ahora continuamos con el entrenamiento de la atención y la voluntad, para que puedas concentrarte mejor en la consecución de tus deseos. Si uno de tus deseos es darte, en pleno invierno, un relajante baño, en un precioso paisaje, con temperaturas de verano, ahora se puede hacer realidad.

Ejercicio 10