Afrontar una enfermedad grave


Hoy vamos a dedicar este espacio para hablar sobre el tema de mi última entrevista en TPA. Me invitaron para hablar sobre cómo afrontar el diagnóstico de una enfermedad grave. Si no se trata de tu caso, una reacción frecuente es no seguir leyendo porque no se trata de ti, sin embargo, de los temas que nos llevan más al límite realmente es de los que más podemos aprender para tener un mayor bienestar.

La misma reacción de querer mirar para otro lado es la que, en muchas ocasiones, hace que suframos más, pues es posible que ante cualquier otra cosa de nosotros que nos resulte desagradable hagamos lo mismo.

Por tanto, te invito a que tomes las mismas estrategias de las que aquí voy a hablar para vivir tu día a día aunque tengas una buena salud, muchas veces no comenzamos a tener conductas saludables hasta que perdemos la salud, así es que ¿por qué no comenzar ahora?.

Para empezar practica todos los días, al menos durante un rato, lo siguiente:

1. Disfruta de lo que ya tienes sin pensar en lo que puedes perder.
2. Mide la vida en términos de calidad, el de cada instante.
3. Busca soluciones a lo que pueda solucionarse.
4. Cuídate y mímate.
5. Realiza actividades de las que disfrutas y sí puedes hacer.
6. Evitar que la enfermedad sea el centro de tu vida.
7. Evita la sobreprotección de otras personas.

En muchas ocasiones uno de los aspectos de nuestra persona, como en este caso la enfermedad, toma el protagonismo, atrapándonos demasiado y no permitiendo que se fluya con flexibilidad por los diferentes aspectos personales, dependiendo de la situación que estemos viviendo. Y una enfermedad grave puede hacer que nos identifiquemos excesivamente con ella, llamándonos enfermos a nosotros mismos a partir de ese momento, olvidando que somos mucho más, y actuando a partir de ahí desde esa característica nuestra, funcionando la enfermedad como una etiqueta que describe la complejidad de nuestra persona, cosa totalmente imposible.

Pero desde luego si nuestros familiares nos pueden ayudar es no tratando de sobreprotegernos porque entonces es como poner límites antes de tiempo, no sería bueno para nuestra autoestima ni para nuestro cuiado, pues todo lo que sí podamos hacer será positivo que lo sigamos haciendo. En todo lo que tengamos dificultades será muy buena la ayuda de los demás, haciendo así que el vínculo con los familiares sea más profundo.

Y desde luego, habrá una cosa que será absolutamente necesaria en momentos como estos, y es que nuestros familiares nos den espacio y nosotros también para permitirnos llorar, enfadarnos y entristecernos, será la única manera de acercarnos a la aceptación de la nueva situación que desgraciadamente nos ha tocado vivir pero de la que podemos sacar lo mejor de nosotros mismos.

En esta entrevista de unos 7 minutos puedes sacar algunas otras conclusiones prácticas para tu vida. Espero que te resulten de utilidad tengas o no una enfermedad grave.