Por qué nos queremos


El primer psicólogo social amateur, que debió vivir en una caverna, se preguntó qué debía hacer para ser respetado, entonces tuvo lugar el primer descubrimiento, enseñar los dientes era muestra de fuerza y eso amedrentaba a los demás para que no le hicieran daño. Con el tiempo eso se convirtió en una sonrisa amable, consiguiendo mucho más que respeto, consiguiendo cariño.


Así como el lobo estepario tuvo que acercarse a las poblaciones en busca de comida, a cambio de no hacer daño a la población se estableció una especie de acuerdo, les daban comida y ellos vivían plácidamente a su lado, sin hacer daño a nadie, hasta que el acercamiento terminó generando también un intercambio de cariño, transformándose generación a generación en esos acompañantes tan queridos que son los perros.

El deseo de ser aceptado y querido es universal, queremos más a quienes coinciden con nosotros que a quienes discrepan, a quienes cooperan que a quienes compiten con nosotros; queremos más a quienes nos halagan que a quienes nos critican.

Estos aspectos de la atracción interpersonal pueden agruparse bajo una generalización omnicomprensiva: queremos a las personas cuya conducta nos proporciona la máxima recompensa con el mínimo costo.

¿Qué ocurre al mirar a un deconocido a los ojos?, el estudio que ofrece este vídeo demuestra que es imposible mirar a alguien fijamente a los ojos y no sentir.

Cuando le sostienes la mirada a alguien algo se activa, algo se conecta, la mayoría de los participantes lo llamaron "amor".



Todos tenemos una gran necesidad de ser escuchardos y "hay millones de personas ahí fuera en busca de un encuentro especial y no se dan cuenta de que lo tienen al lado, sólo hay que mirar."  

Este es el mensaje de este experimento que consigue que personas completamente desconocidas se enamoren en una hora.

"Solo hay que atreverse a abrirle el corazón a alguien"