La zona de confort


Muchas veces pensamos que en la zona de confort se está muy bien, esa zona que ya conocemos tanto de nosotros como de los demás, y cierta razón no nos falta, pues nuestra tendencia a la conservación es también una cuestión de supervivencia, no obstante, como todo, depende del grado, pues si las paredes de esa zona de confort son muy rígidas, entonces puede llegar a ser nuestra propia cárcel interior, y esto más que protegernos puede ser peligroso para nosotros porque nos estanca más allá de lo deseable para una vida plena y, por otro lado, también puede dejarnos en realidad más desprotegidos y vulnerables ante todos los cambios externos, pues no conseguiremos adaptarnos a ellos, y la vida es cambio.
 

Pero lo más sorprendente es que cuando traspasamos nuestra zona de confort lo que hacemos es crear otra zona de confort más amplia y abarcadora y que incluye a la anterior, por tanto, nos hacemos más libres, es como conquistarnos y potenciar más nuestras capacidades. La zona de confort conquistada será aún más cómoda y segura en muchos sentidos.

4 formas de sobreprotección de nuestra zona de confort:

1. Tendemos a buscar información que coincide con nuestras creencias y lo que ya pensamos para reforzarnos en nuestro punto de vista y sentir que tenemos razón, sin embargo, esto nos estanca y nos aleja de descubrir si realmente podemos estar confundidos, aprender y por tanto avanzar en nuestro desarrollo.
2. No solemos escuchar de forma activa y sincera a la otra persona en una discusión, más bien nos atrapan las emociones y estamos a la defensiva pensando en lo que vamos a contestar.
3. Tendemos a justificar cualquier decisión que hayamos tomado por impulsiva y errónea que sea.
4. Tenemos creencias y pensamientos irracionales sobre nosotros y sobre los demás, lo que en muchas ocasiones nos aisla y fortalece las compuertas de la cárcel interior.

4 tips para que nuestra zona de confort no se convierta en nuestra cárcel y sea un sitio desde el que apoyarse para avanzar y abrirse al aprendizaje:

1. Busca información con diferentes puntos de vista, incluyendo los que no coincidan con el tuyo.
2. Considera una discusión como una oportunidad de aprendizaje y escucha activamente el mensaje de la otra persona.
3. Observa tus justificaciones y piensa que las cosas pueden hacerse de diferentes maneras.
4. Conoce los pensamientos irracionales y detecta cuáles son más frecuentes en ti.

Hoy tengo en mi blog la colaboración especial de Jose Manuel Ruíz, escritor de microrrelatos y otras proezas, le he pedido que aporte 5 maneras de evitar la manipulación externa para saber protegernos bien a la salida de la zona de confort.

5 tips para no dejarte manipular:

1. No aceptes hacer nada que no quieras por compromiso, por quedar bien.
2. Di no a menudo, si te cuesta, practica ante el espejo.
3. Ten pensamiento crítico, no te creas nada de lo que te dicen, descubre tú mismo la verdad sobre un tema.
4. Si dudas pregunta:
¿Estás intentando manipularme para hacer eso?, su reacción te dará la respuesta.
5. Manda a tomar vientos más a menudo. Sin culpabilidades. Cuando alguien te manda a ti a la mierda se queda tan ancho.