Humanidad en la Red


Tengo la suerte y el placer de presentar a un emprendedor en el sentido más general de la palabra, un investigador del factor humano en internet, Nacho Gallego de Lerma, una persona inquieta y creativa que siempre está enfrascada en algún proyecto interesante que nos enriquece a todos, estamos aprendiendo a relacionarnos en este medio que es internet y él tiene muchas cosas que decirnos al respecto.  

Uno de sus últimos proyectos: InterSer Ediciones, un blog donde inspirarnos y aprender como agentes de cambio que somos todos. Publicará próximamente su libro titulado: InterSer InterNet

He tenido la oportunidad de entrevistarle y aquí os ofrezco el resultado.

¿Hola Nacho, cuéntanos cuál es tu vocación en la vida?


¿Qué puedo contestar?, es que para mí en esto no hay una respuesta clara del tipo: yo soy escritor, bloguero o impulsor digital. Esas etiquetas, aunque las uso, no aclaran por sí solas el motor de mi vida, son más bien los medios con los que expreso mi vocación. 

En realidad yo siento mi misión en la vida como algo que a la vez voy descubriendo y creando continuamente. Y aunque no pueda ponerle fácilmente palabras mi vocación me da sentido. 

Me he peleado mucho con esto hasta que ahora voy dejándome en paz, me voy entregando a lo que soy y voy notando que todo en mí me dirige hacia este lugar misterioso y pleno que es la conexión. Podríamos decir, por poner un nombre, que soy un "experimentador de conexiones". Y también un experimentador de las distintas formas en que nos escapamos de la conexión y la plenitud humana. También me siento como un catalizador de cambios (y conexiones), un agente integrador, un emprendedor social-cultural, un mediador de dualidades, un aprendiz, o un generalista especialista en interconexiones.


¿De qué manera empezaste a darte cuenta de que te dirigías hacia esa conexión con los demás?


Bueno, desde pequeño he buscado sentirme parte de algo mayor a mí, y de alguna manera, facilitar que las personas nos entendiéramos y creáramos juntos. Este anhelo mío chocó con un muro muy fuerte que es mi propia sensación de indignidad y de separación. Y curiosamente, creo que ha sido mi propio dolor de la desconexión y la soledad el que me ha impulsado a buscar con más ahínco la conexión. Y la conexión tiene tantos aspectos maravillosos…, la complicidad y autenticidad con personas, la comunicación propiciando culturas nuevas, el uso creativo e innovador de internet, el entenderse con uno mismo, la conexión con la sencillez de lo cotidiano o el abrirse al amor hacia todo. Y yo necesito reconocer y experimentar estos diversos matices de la interdependencia de todo... ¡si no me muero!


Me gustaría que me contaras alguna anécdota que tú quieras o algún suceso concreto de tu vida y que haya influido en darte cuenta de tu vocación de conexión virtual humana con los demás.


Lo primero que me viene son mis años de estudiante de Ingeniería forestal. Un par de años fui delegado de mi curso y luego delegado de mi escuela representando a todos los alumnos. Fue como sentirme como pez en el agua, dialogando con todos, alumnos, profesores, bedeles, chicas de la limpieza,... y mediando en todo lo que iba ocurriendo. Me sentía conectado y conectando. Fue una etapa bonita y significativa para mí, descubriendo mi vocación de servicio y conexión. 


Luego recuerdo mi trabajo como dinamizador de internet para el grupo de desarrollo rural País Románico (en el sur de Cantabria y el norte de Palencia). Allí difundimos la Red como un espacio de diálogo y de vertebración de las personas del territorio. Trabajamos con la idea de un internet local, creando herramientas de agregación, blogs y canales en redes sociales para transmitir a muchas personas esta sensación de comunidad tanto en lo digital como en lo presencial. Fue muy hermoso ver cómo iban surgiendo blogs, periódicos locales, emprendimientos, iniciativas diversas, canales de fotos de los pueblos..., y cómo nacían lazos nuevos entre personas y grupos que de otra forma no hubieran sido posibles en un territorio tan amplio y disperso. 


Con el tiempo nos dimos cuenta del gran capital humano de esta zona de montaña, pero que estaba limitado el desarrollo de su potencial por la falta de capital, puente o de lazos tanto dentro del territorio como con el exterior. Los técnicos de desarrollo local fueron los que más se implicaron y se beneficiaron inicialmente del proyecto, y desde ellos, y apoyados en lo digital, poco a poco van surgiendo iniciativas muy prometedoras como grupos de consumo, eco-emprendimientos, redes de cooperación, un espacio de autogestión cultural, etc.


¡Genial Nacho! Eso es lo que quería, que la gente se pueda nutrir de tus experiencias.


Gracias. Es bueno recordar lo vivido y contribuido. En estos casos, hay cosas que uno aporta y que sólo con el tiempo valora y pone en perspectiva. Yo en País Románico funcionaba por intuición pero no sabía bien hacia dónde íbamos. Confiando fuimos viendo que algunas cosas prometedoras estaban ocurriendo, partiendo de muchos pequeños cambios personales... nuevas tomas de conciencia... nuevos sentidos de lo que cada uno podía aportar a los demás...


Ahora que sabemos un poco más de ti, quiero preguntarte cuál crees tú que es el fallo que más se comete en la comunicación virtual y dónde tenemos aún mucho por avanzar .


Yendo a lo esencial, creo que tal vez el mayor error que cometemos es el uso de la herramienta digital sin abrirnos a conectar con autenticidad con otras personas. Tú y yo necesitamos ser humanos íntegros para interactuar con valor en lo virtual. Detrás del medio estamos personas que sentimos, aprendemos y amamos. 


Empatizar entre nosotros de corazón, sin perdernos o escaparnos en los artilugios es un reto importante para crear nuestro presente y nuestro futuro. Porque en realidad el medio que usemos es lo de menos, mientras usemos el adecuado en cada momento. Por ejemplo, romper con una pareja por WhatsApp suele ser un tanto escapista y es mejor mirarse a los ojos y enfrentar la situación. Pero para muchas otras cosas lo virtual es muy útil.


Este fallo de conexión no es exclusivo de lo virtual, lo realizamos en todos los ámbitos, aunque en internet magnificamos los efectos dado el alcance global de este medio. Y esto nos provoca mucha fragmentación, banalización, spam y expresiones narcisistas por todos lados. 

Por ello, para no seguir contaminando las relaciones culturales y humanas, tanto en la Red como fuera de ella, creo que cada uno debemos poner lo mejor de nosotros mismos para abrir nuestra empatía y comunicarnos compartiendo valor, sentido, libertad, creatividad, amor y conocimiento auténtico. Si esto lo vivimos así, no hay problema para que seamos ciborgs usando todos los recursos tecnológicos y todo nuestro potencial y cualidades humanas.


De la medicación a la relajación


Somos un misterio de luces y sombras y mi mayor anhelo siempre fue conocerlo, eso es lo que me llevó a practicar la relajación diariamente desde 1992, por una parte quería deshacer dentro de mí el sufrimiento y encontrar un refugio donde, por fin, sentir el alivio deseado, y por otra parte quería profundizar en mí, saber quién soy, de qué estamos hechos en lo más profundo de nuestra alma.

Día a día experimentaba cómo mis pulsaciones iban haciéndose más moderadamente lentas, mi respiración comenzaba a ser siempre de diafragma, tranquila, incluso en algunas situaciones en las que antes me hubieran estresado más fácilmente.

Cada día sonaba la banda sonora de la película Baraka en mi reproductor de cd, cada día se me ablandaba más el corazón, sintiendo el dolor de cada persona que pudiera estar sufriendo en ese momento, comprendiendo en lo más profundo el dolor de la persona que me hacía daño, comprendiendo en lo más profundo por qué a veces yo hacía daño, sintiendo ese regalo que llaman compasión y que nos lleva al ser humano a hacer las mayores muestras de amor a los demás y a nosotros mismos, la compasión que lleva a la bondad más estremecedora con todos y con todo, sin quedar excluido uno mismo sino como parte importante de todo.

Ese refugio fue para mí la verdadera construcción de mis pilares y, aunque aún me quedaba y me queda mucho por aprender, todo lo asentaría a partir de ese firme y suave colchón.
De la medicación a la relajación es el título de mi libro, donde he querido reflejar todo lo aprendido por mí respecto a entrenamiento en relajación, entrenamiento en saber entrar en las motivaciones más profundas y auténticas.

Y así no hay momento que pueda recordar con más cariño que la primera relajación que supuso el comienzo de aprender a quererme y a querer a los demás.

Por eso me llena mucho porder compartir aquí todo cuanto sé y cuanto siento, con tantas iniciativas que no buscan más que ayudar a que la vida sea más sencilla para todos y podamos seguir evolucionando y haciendo cambios importantes en nuestras vidas y en nuestros trabajos:
Alejandro Villar MartínEva Collado, Soluciones3E, Nacho Gallego, Clara Arias, Jose Manuel Ruíz, Nino Ortea, y otras muchas personas que comparten su saber y nos dan la oportunidad de aprender.  Gracias a todas esas iniciativas y a todos los lectores de este blog y toda la gente de las redes sociales que comparte sus momentos y su vida conmigo.

Y muy en especial agradezco a todos mis alumnos de las clases de relajación su compañía y todo el aprendizaje que ellos me ofrecen.


El niño interior


- Alicia: venga Senda levántate que ya ha amanecido y se ve un paisaje precioso desde la ventana.
- Senda: ya voy, ya voy..., ¡Dios mío! pero ¿por qué no me has avisado?.
- Alicia: te he avisado.
- Senda: ah es verdad, haré una foto.

Llegamos con el tiempo justo para el comienzo del taller de diálogo de voces. No sabíamos muy bien de qué iba todo eso pero Lastres era un sitio como para conocer.

Facilitador: esta mañana vamos a trabajar con el niño interior, dejémosle hablar primero desde la sombra y luego veremos cómo sería el niño integrado. Todos tenemos todos los aspectos que podamos pensar, si creemos que no lo tenemos es porque está en la sombra, en un sitio desconocido para nosotros.

- Niño desde la sombra: yo lo que quiero es atención, pero Senda no me presta la atención que yo quisiera, estoy harta como niña, me deja a la deriva y entonces yo hago lo que quiero, me asalvajo o como se diga, de hecho me invento las palabras que me da la gana. Me tiene encerrada pero siempre trato de salir, lo hago saboteando todo en su vida, cuando se propone un objetivo yo hago que empiece a pensar en todo lo negativo, pongo todo tipo de pegas, el esfuerzo que le va a costar, hago que piense que todo es una tontería y hasta me río de ella, sobre todo hago que se distraiga, si no me presta atención a mí tampoco a otras cosas, como el perro del hortelano, o al menos así siento que me hace algo de caso, la distraigo de cualquier tarea, para mí es como un juego, lo que me gusta es jugar pero no me deja hacerlo de otra manera.

Yo incluso saboteo sus relaciones de pareja, siento que me deja de lado cuando sale con alguien, como si yo no fuera bienvenida y tuviera que esconderme, como si fuera un monstruo, entonces salgo cuando puedo con una pataleta, siendo posesiva y celosa y haciendo que asfixie a la otra persona, o bien haciendo que se fije en todos sus defectos y los amplie, es como que quiero que deje esa relación, trato de convencerla de que la otra persona no es buena para ella, como que ella necesita siempre algo mejor, pero en realidad lo que quiero es que se quede sola para ver si así al menos me atiende a mí por fin como me merezco. Y si me hacen daño soy muy dañina desde la sombra y sólo deseo el ojo por ojo y diente por diente.

- Niño integrado: qué alivio desde aquí, no me lo puedo creer, me acepta por fin, me atiende todo lo que yo quiera, de hecho no tengo que hacer esfuerzos para que me atienda porque estoy totalmente integrada en ella, totalmente aceptada, es una gozada. Ahora ya no tengo ninguna necesidad de actuar saboteando, al contrario, estoy presente en todo lo que ella hace y puedo dar lo mejor de mí, que es capacidad de disfrute con cualquier tarea, ya sea lúdica u obligatoria, hago que todo le parezca un juego divertido, disfrute y aprenda. Aporto una tremenda creatividad en todo cuanto hace y así puedo hacer que brille en lo que se proponga. Hago que disfrute tanto en cada cosa que hace que se concentra poniendo todas sus capacidades al servicio de un objetivo y así le sale mucho mejor. Está encantada conmigo y me agradece mucho mi trabajo, sabe perfectamente lo valiosa que soy a su lado.

En las relaciones precisamente gracias a mí sabe relacionarse con otros niños interiores, sabe comprenderlos y jugar con ellos, yo soy quien le permito tener una verdadera intimidad en las relaciones de pareja, soy también vulnerabilidad y como tal puedo comprender muy bien la vulnerabilidad de otras personas, así es como logro que conecte con los demás, soy pura conexión emocional con ella y con los demás y es lo que más felicidad le hace sentir.