Inteligencia emocional 7: la inseguridad


Había un pueblecito donde vivía una niña llamada Inseguridad, a nadie le gustaba porque solía poner en duda todo y a mucha gente eso le ponía muy nerviosa.
 

Cuando se encontraba con gente por la calle solía preguntar: "¿estás seguro de que has cerrado la puerta con llave?, ¿seguro que has buscado bien lo que se te ha perdido?, ¿has cerrado el gas?, y todos iban a comprobar una y otra vez por si acaso, incluso solían hacer varias comprobaciones de las cosas ya como un ritual creyendo que así evitarían que la niña les dijera algo, pero en realidad ella seguía preguntando.

Un buen día llegó al pueblo un chico, Perico se llamaba, era muy entusiasta y venía con la idea de poner un negocio de piruletas y vivir allí tranquilamente. Justo estaba en la calle mirando un anuncio de un local en alquiler y allí apareció Inseguridad, le preguntó qué hacía allí y él le comentó su idea del negocio de las piruletas, ella también se entusiasmó y le preguntó a continuación: ¿estás seguro de que es la única manera de buscar locales?, él se quedó pensativo y se dio cuenta de que debía buscar también anuncios en las dos revistas del pueblo para asegurarse de hacer un barrido, tener todos los datos y encontrar el local que se ajustaba perfectamente a sus necesidades.

Una buena estrategia, pensó mientras iba a comprar la pintura para su local ya alquilado, de camino a la tienda se encontró a Inseguridad y ella le preguntó cómo iba, al contarle que ya estaba en la fase de pintar el local y que iba a comprar pintura blanca, ella le dijo: ¿estás seguro de que lo mejor es pintarlo de blanco?, él nuevamente se quedó pensativo y se dio cuenta de que podía pintarlo de colores ya que sería una tienda sobre todo para niños.

Un fascinante olor inundaba la calle principal del pueblo, ya estaba haciendo las primeras piruletas y había atraído la mirada de varias personas que se concentraban en la puerta, Inseguridad apareció, entró decidida en la tienda y vio las piruletas de exposición, un perrito, un cuadrado, un corazón y una vaca, le encantaron, y cuando Perico salió a atenderla ella le preguntó: ¿estás seguro de que no puedes hacer más figuritas de piruleta?, él se quedó pensando y entonces le vinieron a la mente varias imágenes como ideas: un teléfono, un bolígrafo, un helado, un micrófono, y todo eso de piruleta.

La originalidad y ese olor tan rico hicieron que la tienda prosperara, poco a poco otros jóvenes se animaron a crear diferentes artículos originales y que la gente necesitaba o demandaba y pusieron otras tiendas. La gente del pueblo estaba contenta por ver que tenían no sólo buenos recursos sino también personas creativas que sabían desarrollarlos.

Y así todos entendieron que Inseguridad no era lo que parecía, sólo había que enfocar bien sus preguntas y todo iba a mejor. Así después de años comprobándolo decidieron ponerle una estatua en el parque que llamaron Seguridad y Prosperidad.

Y ahora seguimos con el entrenamiento de la atención que nos ayudará a tomar conciencia de nuestras emociones y sentimientos. Poco a poco aprendemos a centrarnos en un solo punto, como por ejemplo el brazo derecho, para luego ir abriendo el foco de nuestra atención, por eso hoy el ejercicio consiste en llevar la atención a brazos y piernas a la vez. Realiza este ejercicio cada día hasta el próximo lunes.

Ejercicio 5