Inteligencia emocional 4: el enfado


En esta serie de artículos nos vamos metiendo en materia poco a poco, en el ¿cómo?, y es que podríamos estar hablando extensamente sobre lo que es la inteligencia emocional, pero por mucho que leamos, sólo con eso no la vamos a desarrollar, es decir, que leer y comprender es necesario pero no suficiente.

Y con esta idea directamente vamos a trabajar, entendiendo cómo cada emoción funciona y continuando con la práctica de nuestra atención para saber conectar y observar nuestras emociones gracias a los ejercicios que propongo cada semana.

Hoy nos centramos en la emoción del enfado. Lo primero que hay que decir es que tiene muy mala prensa, se le suele asociar sólo a cosas negativas como ser maleducado, borde, antipático, agresivo, desagradecido, etc. Con todo esto desde luego nadie lo quiere y parece ser que a todo lo que solemos llegar es a aprender a controlarlo sin más, pero claro ¿cómo?, si yo después de conseguir reprimirlo para no matar a nadie sigo con mi enfado e incluso ira, estaré perjudicando toda mi vida, ¿qué hago con ello?
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Pues bien, la respuesta es dejándolo sentir con la mayor libertad que podamos en el interior, esto no significa dejarnos arrastrar por su energía más destructiva y arrasar con todo lo que se nos ponga por delante, sino simplemente dejarnos sentirlo interiormente en primer lugar. Esta es la mejor manera de comenzar con este aprendizaje de saber controlarlo y gestionarlo.

Si comenzamos reconociéndolo entonces sabremos qué pasa en nuestro interior, que es un primer paso muy importante, luego vendrá el segundo paso: ¿qué quiere el enfado realmente?.

Vamos a imaginar que somos el enfado, y yo como enfado me encuentro metido en una habitación oscura y estoy encerrado porque no me quieren fuera, casi no puedo ver, excepto por la luz que entra por una ventana que tengo delante y veo que fuera hay cosas hermosas y sitios a los que yo no puedo acceder, y esto me enfada aún más. De hecho hace que aproveche momentos de debilidad para aporrear la ventana, incluso alguna vez conseguí romper los cristales y una vez fuera expresé mi rabia e ira de una forma muy intensa, pero enseguida me encerraron de nuevo poniéndome cristales blindados. 

Así creen que el problema desaparece, es decir yo, pero no es así, simplemente se me vuelve a encerrar en esta habitación sin luz y yo salgo cuando menos se lo esperan porque necesito respirar y oxigenarme, se creen que así se soluciona esto pero no, la única solución es que me dejen conectar con las personas y si confían en mí tendré muchas cosas buenas que decir y que hacer. Cuando de verdad me sienten es cuando yo como problema me disipo.

Todos fuera creen que yo soy malo y no tengo nada que aportar, de hecho quisieran eliminarme, matarme. Todo esto es injusto porque gracias a mí los límites sanos de cada persona son respetados, eso lo haría de una forma apropiada si me dejaran en unas condiciones buenas, con luz y con lo básico para tener una vida saludable, porque aquí casi no tengo agua ni comida ni luz, no me dejan hacer bien mi trabajo, que sería proteger de diferentes maneras, expresando lo necesario en cada momento, diciendo no cuando es necesario e incluso gracias a mí las personas consiguen hacer muchas cosas por las que luchan en su vida, consiguen tener creatividad y dirección en sus vidas, tengo mucho que ver con la autorrealización, pero así están, quejándose de que no lo consiguen.

Yo ya no sé cómo decir que no soy eso con lo que se me asocia, y que cuando salgo de forma destructiva es precisamente cuando se me está rechazando, dejándome en esta cárcel, luchan contra mí y yo lucho por sobrevivir, esto nos agota mutuamente. Por eso me gustaría que este mensaje quedara como el mensaje de una botella tirada al mar a ver si alguien me lee y se dan cuenta de lo necesario y constructivo que soy si me dejan hacer bien mi trabajo. Por favor escuchadme.

Firmado: una autorrealización frustrada.

Impresionante testimonio, espero realmente que esta botella llegue muy lejos.

Y ahora vamos con ese maravilloso complemento: la práctica. Hoy el ejercicio 2 para desarrollar la atención y con ello la inteligencia emocional.

Ejercicio 2

Recuerda que consiste en hacer este ejercicio cada día de esta semana hasta que el próximo lunes que haga la siguiente entrega.
Aquí me tienes para cualquier duda. Que tengas una feliz práctica.