Inteligencia emocional 3


Para trabajos de toda clase la inteligencia emocional cuenta dos veces más que el coeficiente intelectual que, sumado a la habilidad técnica, supone un rendimiento exitoso. Incluye habilidades como trabajo en equipo, colaboración y confianza.

Un primer paso hacia la inteligencia emocional es reconocer nuestros propios sentimientos y emociones, podemos creer que siempre sabemos lo que sentimos, pero a menudo somos presa de diferentes emociones, y sólo más tarde podemos detectarlas.

Hace falta desarrollar una clara conciencia de uno mismo para reconocer las emociones en el momento en el que suceden, si no las consecuencias pueden ser negativas para nosotros y para los demás. La manera de conseguir esto es mantener una parte de nosotros como un espectador que tan sólo observa todo cuanto acontece, parece sencillo pero requiere práctica. Esta actividad la lleva a cabo nuestro neocórtex, así podemos llegar a tener la justa distancia con las emociones, de manera que no nos impida sentirlas pero no nos secuestren y podamos sacarles partido y gestionarlas para nuestro bienestar.

Daniel Goleman, el padre de la inteligencia emocional, propone practicar y desarrollar nuestra atención hacia tres focos:

1. El interno comprendiendo nuestros verdaderos sentimientos para saber manejarlos.
2. Las personas, la comprensión y la empatía.
3. El exterior o la consciencia de los sistemas en los que vivimos.
El reto que Daniel propone es aprender a ampliar el foco de atención hacia una especie de visión panorámica que ayude a comprender cómo funcionan los sistemas y así evitar que algún día llegue a colapsarse nuestro gran ecosistema, la naturaleza.

Cuando realizamos una actividad muy placentera no nos cuesta mantener nuestra atención, es como si no tuviéramos que hacer ningún esfuerzo para conseguirlo, sin embargo, cuando se trata de actividades rutinarias, que no son de nuestro agrado necesariamente, suele ser más fácil que nuestros bucles de pensamientos nos ataquen, nuestras preocupaciones y miedos. 

Para conseguir desarrollar más nuestra capacidad de mantener la atención, concentración, desarrollar una atención plena o estar en un estado de mindfulness te propongo comenzar ahora con un entrenamiento, se trata de escuchar este audio de 4´25´´cada día durante una semana, el próximo lunes a las 10:00 compartiré otra entrada con el siguiente ejercicio.

Ejercicio 1

Sencillo ¿no?. Pues ánimo y ¡a practicar!. Puedes comentar aquí todas tus dudas.