El niño interior


- Alicia: venga Senda levántate que ya ha amanecido y se ve un paisaje precioso desde la ventana.
- Senda: ya voy, ya voy..., ¡Dios mío! pero ¿por qué no me has avisado?.
- Alicia: te he avisado.
- Senda: ah es verdad, haré una foto.

Llegamos con el tiempo justo para el comienzo del taller de diálogo de voces. No sabíamos muy bien de qué iba todo eso pero Lastres era un sitio como para conocer.

Facilitador: esta mañana vamos a trabajar con el niño interior, dejémosle hablar primero desde la sombra y luego veremos cómo sería el niño integrado. Todos tenemos todos los aspectos que podamos pensar, si creemos que no lo tenemos es porque está en la sombra, en un sitio desconocido para nosotros.

- Niño desde la sombra: yo lo que quiero es atención, pero Senda no me presta la atención que yo quisiera, estoy harta como niña, me deja a la deriva y entonces yo hago lo que quiero, me asalvajo o como se diga, de hecho me invento las palabras que me da la gana. Me tiene encerrada pero siempre trato de salir, lo hago saboteando todo en su vida, cuando se propone un objetivo yo hago que empiece a pensar en todo lo negativo, pongo todo tipo de pegas, el esfuerzo que le va a costar, hago que piense que todo es una tontería y hasta me río de ella, sobre todo hago que se distraiga, si no me presta atención a mí tampoco a otras cosas, como el perro del hortelano, o al menos así siento que me hace algo de caso, la distraigo de cualquier tarea, para mí es como un juego, lo que me gusta es jugar pero no me deja hacerlo de otra manera.

Yo incluso saboteo sus relaciones de pareja, siento que me deja de lado cuando sale con alguien, como si yo no fuera bienvenida y tuviera que esconderme, como si fuera un monstruo, entonces salgo cuando puedo con una pataleta, siendo posesiva y celosa y haciendo que asfixie a la otra persona, o bien haciendo que se fije en todos sus defectos y los amplie, es como que quiero que deje esa relación, trato de convencerla de que la otra persona no es buena para ella, como que ella necesita siempre algo mejor, pero en realidad lo que quiero es que se quede sola para ver si así al menos me atiende a mí por fin como me merezco. Y si me hacen daño soy muy dañina desde la sombra y sólo deseo el ojo por ojo y diente por diente.

- Niño integrado: qué alivio desde aquí, no me lo puedo creer, me acepta por fin, me atiende todo lo que yo quiera, de hecho no tengo que hacer esfuerzos para que me atienda porque estoy totalmente integrada en ella, totalmente aceptada, es una gozada. Ahora ya no tengo ninguna necesidad de actuar saboteando, al contrario, estoy presente en todo lo que ella hace y puedo dar lo mejor de mí, que es capacidad de disfrute con cualquier tarea, ya sea lúdica u obligatoria, hago que todo le parezca un juego divertido, disfrute y aprenda. Aporto una tremenda creatividad en todo cuanto hace y así puedo hacer que brille en lo que se proponga. Hago que disfrute tanto en cada cosa que hace que se concentra poniendo todas sus capacidades al servicio de un objetivo y así le sale mucho mejor. Está encantada conmigo y me agradece mucho mi trabajo, sabe perfectamente lo valiosa que soy a su lado.

En las relaciones precisamente gracias a mí sabe relacionarse con otros niños interiores, sabe comprenderlos y jugar con ellos, yo soy quien le permito tener una verdadera intimidad en las relaciones de pareja, soy también vulnerabilidad y como tal puedo comprender muy bien la vulnerabilidad de otras personas, así es como logro que conecte con los demás, soy pura conexión emocional con ella y con los demás y es lo que más felicidad le hace sentir.