Cambiar el mundo


Paul McCartney - My Valentine

Cuando somos más jóvenes queremos cambiar el mundo ante un intento de buscar nuestra propia identidad en él para autorrealizarnos y dar lo mejor de nosotros. Entonces insistimos e insistimos en que lo que queremos cambiar es el mundo y a los demás con él.

En repetidas ocasiones sentimos amor y odio, entremezclándose, e intentamos controlar las cosas o a los demás, o intentamos ayudar porque no nos podemos ayudar a nosotros mismos.


Tratamos de cambiar el mundo para que sea como creemos que debe ser, para que yo pueda convivir en él, pues hay cosas que no me gustan, o que no soporto en otros.


Pero la mirada la tengo en el exterior, ¿desde qué lugar de mí trato de cambiar el mundo, aunque sea con ese famoso granito de arena?, ¿desde el lugar en que justo voy huyendo de mí?
 
Cambia la mirada al interior, ¿quiero cambiar algo de mí y por eso trato de cambiar lo externo a mí?.

Tomar mi responsabilidad para cambiar algo de mí o de mi mundo significa desprenderme de la responsabilidad de la que otros quieren cargarme, quizá sin saberlo, hay que decir STOP a lo que no es mío. Esta es la manera de recuperar fuerzas y empezar a poner atención a todo aquello de lo que sí soy responsable, mi propio poder, lo que llamamos empoderarse, sentirse valioso, quererse y amarse, y así ya se puede empezar el camino de lo que siempre habíamos soñado para nosotros en este mundo.