Elegir terapia


En ocasiones hay etapas en la vida en las que surgen dificultades que resultan difíciles de superar sin ayuda especializada. En esos momentos nos planteamos ir a una consulta de psicología y podemos tener una cierta desorientación a la hora de elegir el terapeuta y el tipo de terapia, siempre vamos a decantarnos primero por alguien de quien nos han hablado bien. 

Una de las cosas importantes a la hora de elegir terapeuta sería comprobar que nos sentimos bien en compañía de ese profesional, puesto que vamos a hacer un proceso importante para nosotros. Si sentimos confianza en el terapeuta y se desarrolla un vínculo sano, entonces es más fácil trabajar y habrá más probabilidad de que solucionemos de forma satisfactoria nuestras dificultades.

Sin embargo hay más cosas que podríamos tener en cuenta a la hora de elegir el tipo de terapia. En la actualidad cada vez más terapeutas reconocen las bondades y limitaciones de cada orientación psicológica o cada escuela, por esta razón adherirse en exceso a lo que dice una escuela es tener con más probabilidad puntos ciegos como terapeutas, que pueden no estar ayudando en el tratamiento de una problemática. 


La cuestión es que cada escuela se centra más en unos aspectos del ser humano descuidando otros, por ejemplo la escuela conductista cree que el origen de las problemáticas está sólo en la conducta y, por tanto, lo único que hay que hacer es tratar la conducta para solucionar cualquier problema. Así es que quedan fuera tanto pensamientos como emociones e incluso esas inquietudes que, en ciertas etapas de la vida, la persona puede tener respecto a cuál es el sentido de su vida.

Para comprender mejor todo esto vamos a verlo en un cuadro muy sencillo recogido del Modelo Integral de ken Wilber:
Este cuadro recoge todos los ámbitos del ser humano, desde lo más subjetivo a lo más objetivo, desde lo individual hasta lo colectivo. Una problemática puede surgir o hacerse explícita en alguno de estos cuadrantes pero desde luego todos están interconectados.

Vamos a ver ahora diferentes formas de terapia, en qué lugar del cuadro se encontrarían, sus fortalezas y sus limitaciones:
1. Psicoanálisis y terapia psicodinámica: estaría situada en el cuadrante superior izquierdo, atendiendo a la subjetividad de la persona.
  • Fortalezas: trata las causas y el origen de la problemática, que a menudo está en la infancia, parte de la vivencia subjetiva de la persona y trata de incluir una perspectiva más equilibrada y realista en ese proceso.
  • Limitaciones: no se ocupa del desarrollo que tiene lugar a partir de la vida adulta, una vez superados los problemas que tenían que ver con la infancia.
2. Terapia de conducta: se encontraría en el cuadrante superior derecho, atendiendo a la parte objetiva y exterior de la problemática que tiene la persona, es decir, los desórdenes de la conducta, lo observable.
  • Fortalezastrata desórdenes en la conducta enseñando paso a paso conductas más adaptativas.
  • Limitaciones: no atiende a cualquier otro elemento de la persona que esté incidiendo en esa problemática, de manera que posiblemente los síntomas tratados no aparezcan pero sí aparezcan otros.
3. Terapia cognitivo-conductual: estaría entre el cuadrante superior izquierdo y el superior derecho, atendiendo tanto a lo subjetivo de los pensamientos como a lo objetivo de la conducta.
  • Fortalezas: su tratamiento puede resultar más completo y efectivo al tratar dos frentes a la vez, enseñando conductas más adaptadas y enseñando una reestructuración cognitiva para que la forma de pensar sea más realista y sana.
  • Limitaciones: no tiene en cuenta las emociones ni las trata, ni cómo se dan en la actualidad ni si su origen es en el pasado.
4. Terapia humanista: estaría en el cuadrante superior izquierdo, atendiendo a la subjetividad y vivencia de la persona y en el inferior izquiedo atendiendo también a lo relacional del "nosotros".
  • Fortalezas: trata directamente la experiencia de la persona, escuchándola y comprendiéndola, trata las emociones y contempla cuál pudo ser el origen de esa problemática  siempre con el objetivo de llevar a la persona a vivenciar más plenamente el presente. Confía en el poder y los recursos de la propia persona para tener salud psicológica.
  • Limitaciones: se puede llegar a descuidar la importancia de lo externo y objetivo, como lo biológico y el ambiente o las circunstancias, pues hay cosas que no dependen de nosotros y también tienen una influencia.
 5. Terapia sistémica y familiar: estaría en el cuadrante inferior derecho, atendiendo la objetividad de lo colectivo, a los sistemas grupales y familiares y cómo se desarrollan.
  • Fortalezas: trata problemáticas familiares ayudando en una toma de conciencia de los diferentes roles que están presentes en cada familia y enseña la negociación y la mediación para que el propio sistema familiar se desarrolle con autonomía y un mayor equilibrio.
  • Limitaciones: no atiende en profundidad a la experiencia subjetiva de la individualidad de cada persona. 
Los terapeutas conscientes de las fortalezas y limitaciones de cada orientación pueden hacer un tratamiento más realista con las técnicas que manejan. 
Como podemos ver cada una de las escuelas en psicología que puedan existir van a tener sus fortalezas y sus limitaciones, puede haber algunas más reduccionistas que otras, sin embargo, lo más importante es ser consciente de las bondades y limitaciones de cada una, saber esto puede darnos más libertad a la hora de elegir el tipo de terapia y lo que creemos que va a ser mejor para nosotros.