Adultos


Durante la vida adulta hay una tendencia a expresar aspectos de nuestra personalidad que habían sido reprimidos durante la juventud.

En la medida en que, en más o menos grado, estos aspectos estén reprimidos o metidos en una especie de sótano psicológico, quedará estancada una energía que necesitaremos en nuestra vida adulta para seguir avanzando y desarrollándonos.

Por esta razón, en muchas ocasiones, la vida adulta es el momento en el que se desarrollan problemas de adaptación o problemas psicológicos.

Estos problemas pueden comenzar por una crisis, algún cambio importante en nuestra vida, a partir del cual, no hemos sido capaces de remontar o continuar con una vida satisfactoria.

Por eso el momento de la crisis puede ser una gran oportunidad para revisar qué hay estancado en nuestro interior que nos está bloqueando y hace que no podamos llevar la vida que quisiéramos.

Si queremos explicarlo desde el Modelo Integral de Ken Wilber, los estadios psicológicos del desarrollo podríamos compararlos con una escalera, cada pedaño simbolizaría cada uno de los estadios por los que pasamos en nuestra vida. Cada peldaño descansa en el anterior, por eso si hay un daño importante en alguno de los peldaños, los siguientes puede que no tengan un apoyo muy seguro y con más probabilidad pueden surgir problemas de adaptación cuando surgen diferentes situaciones en la vida adulta.

Por esta razón, muchas veces, se hace necesario revisar el nivel donde se produjo un daño, para retomar lo que quedó en ese sótano psicológico, atravesarlo, liberarlo y transformarlo poniéndolo a la luz de la conciencia, en un ambiente seguro y con una perspectiva de comprensión y de abrazar e integrar lo que ahí está. Este proceso tendrá lugar gracias al esfuerzo del escalador, que es el yo.

De esta manera quedará libre mucha energía que nos ayudará a superar la crisis en la mejor de las condiciones, que es aprendiendo de nosotros, haciéndonos más fuertes, con más poder y, a la vez, con más responsabilidad.